¿Cuánto te cuesta de verdad una oferta?

Bajar un precio es la decisión más fácil de tomar y la más difícil de deshacer. Esta calculadora no te va a decir si tu oferta es buena idea: te va a decir cuánto tendrías que vender para acabar igual que estás, y con eso delante decides tú. Te dirá cuánto te cuesta una oferta antes de que la publiques.

El descuento no sale de tu beneficio, sale de tu margen

Es la confusión que más dinero cuesta en un negocio pequeño. Cuando haces un 20% de descuento, lo que mucha gente entiende es que ganará un 20 % menos. Lo que ocurre es otra cosa: el descuento se resta del precio, pero el coste del producto no baja contigo. Así que la rebaja entera sale de la única parte que era tuya.

Un producto de 50 € que te cuesta 30€ te deja 20€ de margen. Un 20% de descuento son 10 € sobre el precio, y esos 10€ salen de los 20€ que ganabas. Acabas de perder la mitad de tu beneficio, no el 20%.

Tu descuento máximo es exactamente tu margen

Esto no es una regla prudente ni una aproximación: es la misma división escrita de otra forma. Si tu margen es del 40 %, un descuento del 40 % te deja vendiendo a coste, y cualquier cosa por encima te hace perder dinero en cada venta.

Por eso un negocio con márgenes del 15% no puede hacer la rebaja del 30% que hace el de al lado. No es que el otro sea más valiente: es que tiene otro margen. Comparar descuentos entre negocios sin comparar márgenes no sirve para nada.

Calcúlalo con tus números

Los cuatro datos van sin IVA. Si no sabes el coste exacto de lo que vendes, para aquí: ese número es el que hace falta antes que ningún otro.

€

Sin IVA, por unidad.

€

El coste directo de esa unidad: comprarla o fabricarla.

%

Sobre el precio de venta.

ud

A ojo vale. Sirve para traducirlo todo a euros.

Rellena los cuatro campos y pulsa Calcular.

La trampa de compensarlo con volumen

«Ya lo recuperaré vendiendo más» es la frase que convierte un descuento en un problema. El número que hace falta para recuperarlo casi nunca es el que uno imagina, y por eso la calculadora lo pone en el centro: con márgenes normales, un descuento modesto exige multiplicar las ventas, no aumentarlas un poco.

Y hay una parte que ningún número de la pantalla recoge. Vender el doble no es cobrar el doble de veces: es preparar el doble de pedidos, responder el doble de preguntas y gestionar el doble de devoluciones. Si la oferta funciona, acabas trabajando bastante más por el mismo dinero. Puede merecer la pena, pero conviene saber que es eso lo que estás comprando.

Cuándo sí tiene sentido bajar el precio

La calculadora mide una sola cosa: el dinero. No mide por qué haces la oferta, y hay razones buenas para bajar un precio sabiendo que vas a ganar menos. Liquidar un stock que se te queda viejo. Abrir un canal nuevo. Conseguir el primer pedido de un cliente que después repetirá durante años.

Lo que no es una razón es que la haga la competencia, o que sea noviembre. La pregunta que conviene responder antes de mirar la pantalla es qué compras con ese dinero. Si la respuesta es «ventas», el descuento es un gasto. Si la respuesta es «clientes que vuelven», entonces lo que hay que mirar no es esta venta, sino la segunda.

Qué hacer con esto esta semana

  • Coge tu producto más vendido y calcula su margen real, con el coste de verdad y no con el que recuerdas.
  • Pasa por la calculadora la última oferta que hiciste y comprueba si vendiste lo que hacía falta para que saliera a cuenta.
  • Apunta tu descuento máximo donde lo veas. Es tu margen. El día que alguien te pida una rebaja mayor, ya sabes de dónde sale.

De dónde sale esto

El precio es la decisión que más veces se toma mirando al de al lado y menos veces mirando los propios números. De eso trata Ningún precio es inocente, el tercer libro de la colección Marketing sin departamento; tienes su ficha en la página del libro, y el método completo de márgenes en la guía de precios y márgenes. No son enlaces de afiliación y no cobro comisión.

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