¿Qué día del mes empiezas a ganar dinero?

Hay una fecha, en algún punto del mes, en la que dejas de trabajar para pagar el alquiler y empiezas a trabajar para ti. Casi nadie sabe cuál es la suya, y es de los números más fáciles de calcular que existen.

El punto de equilibrio en unidades no se le queda a nadie

«Necesitas 231 ventas al mes para cubrir costes.» Es correcto, es útil y se olvida en diez minutos. Es un número sin forma: no se parece a nada que puedas ver durante tu jornada.

La misma cuenta dicha de otra manera: hasta el día 15 trabajas para pagar los costes fijos; ganas dinero once días al mes. Eso ya no se olvida. Y es exactamente el mismo cálculo, solo que repartido entre los días que abres.

Los dos tipos de coste, y por qué hay que separarlos

Los costes fijos son los que existen aunque no venda nadie: el alquiler, la cuota, los seguros, la gestoría, los programas, los sueldos que no dependen de las ventas. Se pagan en agosto igual que en diciembre.

Los costes directos son los que existen porque esa venta ocurre: lo que te cuesta el producto, el material, las horas de ese trabajo concreto. Si no vendes, no los pagas.

La diferencia entre el precio y el coste directo es lo que cada venta aporta para ir tapando los fijos. Y el punto de equilibrio es, simplemente, cuántas ventas hacen falta para taparlos del todo.

Calcúlalo con tus números

Cinco datos. El de los días que abres es el que convierte el resultado en una fecha, así que pon los que trabajas de verdad.

€

Todo lo que pagas aunque no vendas nada: alquiler, cuota, seguros, suministros, sueldos fijos, gestoría, programas. No metas aquí lo que te cuesta cada venta.

€

Sin IVA. Si vendes cosas muy distintas, el ticket medio sirve.

€

Solo el coste directo, el que existe porque esa venta ocurre.

ud

Un mes normal, ni el mejor ni el peor.

días

Los días que trabajas de verdad. Es lo que convierte el resultado en una fecha.

Rellena los cinco campos y pulsa Calcular.

El número que de verdad importa está debajo

La fecha impresiona, pero el dato más útil que devuelve esta calculadora es otro: el margen de seguridad. Cuánto pueden caer tus ventas antes de que el mes se cierre en pérdidas.

No te dice cómo vas, te dice cuánto aguantas. Son preguntas distintas y la segunda casi no se hace nunca. Un negocio puede ir bien y tener un margen de seguridad del 8 %, lo que significa que un mal mes de agosto o un cliente grande que se va se llevan el año por delante.

Por debajo del 20 % conviene mirarlo con atención. No porque sea una frontera mágica, sino porque a partir de ahí los imprevistos normales de un negocio pequeño dejan de ser imprevistos y pasan a ser emergencias.

Qué mueve esa fecha, y en qué orden

Hay tres palancas y no valen lo mismo.

El precio. Es la más rápida y la que menos se usa. Subir un 5 % adelanta la fecha sin vender una unidad de más, y con márgenes finos la adelanta mucho: lo verás en el resultado de arriba.

Los costes fijos. Es la más lenta y la más incómoda, porque casi siempre significa renunciar a algo que ya tienes. Pero cada euro que quitas de ahí lo quitas todos los meses, para siempre.

El volumen. Es la que todo el mundo intenta primero y la única que depende de que otros digan que sí. Vender más también cuesta más: más horas, más stock, más pedidos que atender.

Lo que esto no es

Esto es aritmética de gestión, no contabilidad. Sirve para decidir, no para presentar en ningún sitio. No distingue amortizaciones, no contempla la estacionalidad, no toca impuestos y supone que tus ventas se reparten por igual entre los días que abres.

Si tu negocio vive de los fines de semana o de dos campañas al año, la fecha real se moverá, aunque el número de ventas no. Y tu gestoría tiene una foto más completa que esta: lo que esta cuenta te da es algo distinto, que es poder tomar una decisión un martes sin pedir cita.

Qué hacer con esto esta semana

  • Suma tus costes fijos de verdad, mirando los recibos y no la memoria. Es la parte que más gente calcula a la baja.
  • Calcula tu fecha y tu margen de seguridad, y apunta los dos números donde los veas.
  • Si el margen de seguridad está por debajo del 20 %, mira primero el precio. Es la palanca que no depende de que nadie te diga que sí.

De dónde sale esto

Si la respuesta te ha salido ajustada, la calculadora de subida de precios te dice a cuántos clientes puedes renunciar moviendo esa palanca. La guía de precios y márgenes explica por qué es la primera que hay que mirar, y la de herramientas por qué los costes fijos crecen solos si nadie los vigila.

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